jueves, 15 de febrero de 2018

Crema de Cappuccino en vasitos

Me gusta el café. Es más, adoro el café.

El aroma, el sabor, ese gusto amargo que te deja en la boca...

Lo mío con esta bebida es un idilio de hace años. Y cuando digo años me refiero a muchos años de verdad porque siendo una enana yo ya tomaba café.

Pero enana, enana de verdad porque con seis o siete años, de manera ocasional yo tomaba café.

Supongo que son situaciones que a finales de los ochenta eran si no habituales al menos permisibles pero que a día de hoy igual nos escandalizábamos si viéramos a una niña tomando café.

En realidad toda mi familia ha sido siempre muy cafetera. Mis abuelos paternos tenían una casa en una aldea que tenía chimeneas en la cocina (de hecho tenía en las dos cocinas) y en el salón y era precisamente en la del salón en la que siempre había al fuego una olla pequeña, con dos asas, que era de porcelana. Marrón por fuera y azul por dentro. Con su tapadera. Seguramente muchos de vosotros recordeis este tipo de ollas porque las había de todos los tamaños y durante muchísimos años estuvieron en todas las casas.

En esta olla siempre había café. Un café que se hacía al calor del fuego, sin prisa. Sólo agua y un buen puñado de granos de café, de aquellos que olían a café a metros.

Siempre que llegábamos mi padre se servía un café en unos vasos de cristal, transparentes, un poco barrigudos que había al lado de la chimenea y desde muy pequeños tanto a mi hermano como a mí nos ponían un poquito en un vaso que tomábamos encantados.

Sólo, amargo, muy negro... Sí que es cierto que al principio le ponía mucho azúcar, pero jamás lo tomé con leche. Es más, la primera vez que me tomé un café con leche fue cuando estuve en el hospital cuando nació Lara. Si es que a eso se le puede llamar café con leche porque era una taza de leche con un sobre de café descafeinado soluble.

Con el paso de los años empecé a apreciarlo lo más puro posible y jamás lo altero con azúcar ni ningún tipo de endulzante.

A día de hoy no sé si estaría bien visto que un niño con seis años tomase café. Tampoco es que fuera todos los días ni en grandes cantidades pero las cosas han cambiado y no se vería probablemente con buenos ojos.

No obstante os puedo asegurar que esto es hereditario. Lara se pirra por el café desde que tenía siete u ocho meses. Se vuelve loca cuando escucha la cafetera y está rauda a tu lado tirándote de la ropa y exigiendo su parte.

Al final acabo cediendo y le doy un poquito de la espuma del café con una cucharilla pero cada día pide más. Por lo visto esto le ha pasado a más bebés porque me comentaba mi jefa que uno de sus hijos era igual y ella le dejaba meter el dedo en su café (templado, por supuesto) y el niño era feliz con el poquito café que podía lamer de su dedo.

Yo he optado por comprar cápsulas de café descafeinado (la de sacrificios que hace una madre por sus hijos) para que la espuma que toma Lara no lleve cafeina, pero me sorprende muchísimo ese gusto por el café desde bien pequeña porque evidentemente a nadie se le ocurrió ofrecerle a probar el café porque ese sabor no gusta a los niños (y tampoco a muchos adultos) pero a mi hija la vuelve loca.

Con toda esta batallita del pasado y su devenir en el presente os traigo esta semana una receta con sabor a café como no podía ser de otra manera.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo

Ahora que ha pasado San Valentín y que casi ni nos acordamos de los kilos que nos regalaron las navidades vamos a preparar un postrecito con mucho sabor pero con muy pocas calorías que Semana Santa está a la vuelta de la esquina y con ella sus deliciosos dulces tradicionales que cuando queramos acordar asomarán la patita a la blogosfera.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo
Pues para hacerle sitio a torrijas, roscos, pestiños, leche frita, arroz con leche y todo lo que está por llegar sin tener que renunciar al postre aquí os traigo esta crema de cappuccino que es tremendamente ligera y cuya elaboración no tiene misterio alguno.

Es un postre que ideé cuando decidí ponerme a dieta antes de las navidades para no tener el vacío existencial que deja el postre cuando tienes que renunciar a él.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloQue por cierto no entiendo por qué (al menos antes) los camareros te preguntan después de la comida si vas a tomar postre o café. Ejem. Yo quiero postre y café. ¿Acaso es pedir tanto? A mí es una cosa que desde pequeña me llamaba poderosamente la atención y no entendía por qué había que renunciar a uno de los dos.

Que hablando de camareros y de cafés el gremio sigue siendo pelín de la vieja escuela porque siempre le plantan el café solo al hombre. Estoy cansada de ir con mi marido, mi hermano o algún amigo o compañero, pedir en cualquier cafetería en plan "pónganos un café solo y uno con leche" o "pónganos un café solo y una Coca Cola" y cuando te sirven que siempre, siempre, siempre den por hecho que el café solo es para él. ¡No lo entiendo! ¿Acaso las mujeres no toman café?

Estoy interesada por saber si a vosotras os ha pasado lo mismo.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloDe vuelta a este postre os diré que no es el más rico del mundo. Es una pena pero en esta vida no se puede tener todo. Los postres, por desgracia, son calóricos y si queremos hacer un postre con pocas calorías no podemos pretender que sea uno de esos postres que al comerlo te quedas sin palabras.

Con esta crema al menos no tendrás que renunciar al postre que ya es algo ¡y tampoco al café porque lo lleva incluído!

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo

Se prepara en poco más de veinte minutos y la mayor complicación que tiene es calentar la leche ¡con eso os lo digo todo!

Y bueno, es resultón cuando lo presentas, que eso también hace, así que se merecía un hueco en mi cocina virtual entre los postres más saludables y poco calóricos que últimamente brillan por su ausencia y eso no está bien.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo

Además es un postre de aprovechamiento de los que son últimamente tan frecuentes en mi  cocina y aún así sigo teniendo cosas a las que dar salida porque ha sido mucho tiempo de atesoramiento junto con la parada por el nacimiento de Lara y la "huelga de manga pastelera caída" del verano que prácticamente no reposteé nada durante tres meses.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo
Confieso que estaba (y sigo estando) hasta el moño de ver en el armario una lata de cappuccino instantáneo que atesoró mi costillo y a la que no ha hecho caso en muchísimo tiempo. También quedaba un litro de leche de soja dando vueltas por la cocina. De eso me declaro culpable yo. Tengo épocas que me da por beber leche de soja por las noches y toda la que haya en casa es poca. Y de repente dejo de tomarla y ahí se puede quedar esperando.

Así que con la fecha de caducidad casi al límite me metí en la cocina y el resultado fueron estos vasitos.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja carameloSi quereis un postre con un poco más de gracia podéis sustituir parte de la leche por nata o por yogur y estará más cremoso.

Además podéis poner azúcar si sois más golosos, porque para mí con la que tiene la leche de soja es suficiente, pero ya sabeis que yo el dulce lo tomo en cantidades pequeñas.

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postre
A favor tiene que fresquito entra muy bien así que tened la receta a mano para los días de calor que cuando menos acordemos el frío hace las maletas y se larga y pasamos a quejarnos del calor que tenemos y de lo bien que estamos en invierno al amor del calor del horno. ¡Que no estamos bien con nada!

Y como siempre, antes de dejaros la receta os dejo con el vasito que tenía reservado para vosotros por si aún teníais dudas.

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Ingredientes:

* 1 litro de leche de soja
* 8 cucharadas de postre de preparado instantáneo para Cappuccino
* 1 chorrito generoso de caramelo líquido (unas dos o tres cucharadas soperas)
* 5 láminas de gelatina neutra
* Bolitas de chocolate de tres colores para decorar.

Elaboración:

1. Ponemos a hidratar las hojas de gelatina neutra en un bol con agua fría.

2. En una cazuela ponemos la leche de soja y la ponemos a calentar. Removemos de vez en cuando para evitar que se pegue.

3. Cuando la leche comience a humear y antes de que rompa a hervir añadimos las cucharadas de preparado para cappuccino y removemos bien con las varillas para que se disuelva completamente.

4. A continuación añadimos el caramelo líquido a la vez que vamos removiendo para evitar que se deposite en el fondo y que se queme.

5. Escurrimos las hojas de gelatina y las añadimos a la cazuela. Removemos bien para que se deshagan y se integren en la crema. Mantenemos al fuego unos minutos más.

6. Retiramos del fuego y vertemos en los vasitos o boles que hayamos elegido para presentarlos. Como está muy líquido y para evitar quemaduras yo lo pongo en una jarrita y desde ahí voy poniéndolo en los vasitos. Es limpio porque no se derrama nada y muy seguro ya que evitas quemaduras.

7. Esperamos a que se enfríe, tapamos y metemos en la nevera hasta que cuaje.

8. Antes de servir decoramos con unas bolitas de tres chocolates.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/crema-de-cappuccino-en-vasitos

Con estas cantidades da para ocho vasitos, que bien tapados aguantan varios días en la nevera. 

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postre
Os aconsejo poner las bolitas justo antes de comer porque si no se ablandarán y el chocolate se agrietará. No afecta al sabor pero la imagen no es la mejor posible. Es mi experiencia con los vasitos que monté para las fotos. 

Crema vasitos cappuccino capuchino soja caramelo sin horno facil rapido postreLa princesa Lara sigue con sus cosas de bebé ¡que el sábado cumple ya dos años! No me puedo creer que lleve ya dos años con nosotros.

Estos últimos días no está malita pero tampoco acaba de estar bien ¿sabéis esa sensación de estar esperando que caiga algo nuevo? pues así estoy yo cada día con ella porque una semana sin ir al pediatra es todo un logro en estos meses. Y cuando la escucho toser se me encoje el corazón pensando si puede tener algo en el pecho (le temo mucho a los aerosoles) pero tampoco quiero volverme una paranoica.

Además como yo el lunes estuve malísima con una gastroenteritis me daba pánico que pudiera cogerla ella porque ya sabéis que el tema de los vómitos de la niña lo llevo pelín regular. Por suerte fue cuestión de 24 horas y al día siguiente ya estaba haciendo vida normal. No ha sido precisamente una operación biquini como yo esperaba ja ja ja

La semana que viene os contaré qué tal el cumple de Lara y sigo poniéndome al día con las visitas que no quiero perderme nada de lo que publiquéis.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 8 de febrero de 2018

Bundt cake de cava y fresas (para San Valentín o no)

Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos ni hasta diez
sino contar conmigo.

Si algunas veces
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.

Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.

Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.

No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo. 

                       Mario Benedetti

Desde hace unos días la blogosfera rebosa amor o al menos rebosa corazones y color rojo luciendo nuestras mejores galas culinarias para festejar el día de San Valentín que sigilosamente se acerca pero tranquilo todo el mundo que se irá más rápido que vino.

Sí, San Valentín es un día comercial. Todos lo sabemos. Cuenta una leyenda urbana que lo inventó El Corte Inglés o tal vez fue Galerías Preciados. Supongo que fue la misma multinacional la que lo llevó a otros lugares, porque desde que tengo el blog he aprendido (y confieso que me encanta la idea) que en otros países (sobre todo latinos) se festeja el día del amor y la amistad (que puestos a buscarle el punto "malo" será más comercial aún porque habrá quien no tenga pareja pero el que más el que menos sí que tendrá un amigo para celebrarlo ¿no?)

En alguna ocasión os he comentado que San Valentín me parece una fiesta cruel. Yo siempre he pasado mucho de este día tanto cuando he tenido pareja como cuando no, pero sí que conozco a mucha gente sin pareja que lo pasa mal cuando se acerca esta fecha que parece poner más de manifiesto que se está solo.

Supongo que son maneras diferentes de mirar la vida y cada cual sabe cuales son los pilares fundamentales de su existir.

Para mí es un día bastante indiferente. Desde el principio le prohibí al que hoy es mi marido que se fuera a dejar un ojo de la cara en un ramo de rosas para este día porque me niego a pagar a precio de oro lo que otro día cualquiera encuentras por muchísimo menos y además son rosas más frescas y bonitas.

Es más, no estoy segura de habernos regalado nunca nada por esa fecha, no sólo por no festejarla sino porque acabamos de pasar por su cumpleaños (diciembre) y el mío (enero) que junto con las navidades nos han dejado agotados de ideas y regalos.

Sin embargo reconozco que tanto corazón y tanto color rojo me gusta (igual no he confesado hasta hoy que el color rojo es mi favorito y está muy presente en mi día a dia) y aunque hasta ahora ningún año había preparado nada especial para esta fecha este año me he liado la manta a la cabeza y os traigo un bundt con forma de corazón que no deja de estar en mi línea de la cocina de aprovechamiento.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
Pero tranquilos que no tiene que ser San Valentín para disfrutar de esta receta, que la podéis hornear en el molde que tengáis en casa, tenga o no forma de corazón, y daros un homenaje cualquier día del año.

La pasada nochevieja en casa de mi madre quedó abierta una botella de cava (bastante llena por cierto) y de momento me ofrecí a llevármela para cocinar con ella. De la del año anterior salieron estos ricos muffins de cava y estos otros de cava con fresas y chocolate blanco así que este año me apetecía seguir probando cosas nuevas.

Confesaré que tenía muchas ideas para el cava en general pero ninguna en particular. El año pasado me enamoré de este corazón marmolado de mi amiga Patty y la imagen de ese bizcocho no se me iba de la mente.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

No hay lugar a dudas de que ella fue la fuente de inspiración de mi receta de hoy en cuanto a la forma pero la receta es completamente diferente ya que incluyo muchísimos ingredientes que ella no usó en la suya y excluyo otros tantos que ella sí que puso. Aunque sean recetas con ingredientes muy distintos me parece justo reconocer que fue ella la que me inspiró.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
Después de Navidad estuve bastantes días dándole vueltas a la idea de esta receta y ahí estaba yo apuntando y tachando ingredientes y cantidades porque no acababa de convencerme lo que inventaba. Todo me cuadró cuando me acordé de la botella de cava que estaba en el frigorífico y del bote de mermelada de fresa que había en el armario. Fue como un puzzle que rápidamente encajó en mi cabeza, me funcionó en el papel y me entraron unas ganas locas de llevar a mi cocina.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Mi amiga Olga estará muy orgullosa de mí porque he dado salida a muchas cositas que tenía en casa desde el cava del que os he hablado y la mermelada de fresa (que me tocó en un sorteo de Instagram) hasta la tarrina de queso y los yogures que estaban a punto de caducar pasando por el colorante rojo en pasta que compré hace mil para hacer una tarta (muffins, galletas o lo que sea) red velvet y que seguía sin estrenar en el armario.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Siempre que hago una receta inventada por mí me entran los terrores de la muerte cuando entra en el horno. Después de mucho tiempo al hacer la masa veo si el tema funciona o no, pero siempre tengo un poco de miedo al paso del horneado.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
En realidad debería tener más miedo al momento del desmoldado, porque ahí sí que he tenido sorpresas desagradables, como me supongo nos ha pasado a todos. La de bundts que se me han roto al querer desmoldarlos (unos porque era muy pronto y se rompían por estar muy blanditos aún y otros porque esperé demasiado y se habían cogido al molde y no había manera) y la de tartas sin horno que al querer quitar el molde he visto que no iban a aguantar porque no había puesto gelatina o cuajada suficiente ¡pero en esto consiste la cocina!

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

La verdad es que a mí nunca me han salido recetas que no hayan sido comestibles. Todos mis percances han sido con el acabado o con la "imagen final" nunca con el sabor así que por el momento todo ha podido ser aprovechado aunque no todo ha sido posible fotografiarlo pero sí que he sacado grandes lecciones de cada fracaso.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
Nunca había usado colorante y tenía un poco de respeto porque había leído muchas recetas en las que por pasarse con la cantidad el rojo había acabado en color marrón y he preferido quedarme corta a pasarme. No por nada, sino porque hoy quería rojo y no color chocolate ¡manías que tiene una!

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
Estoy contenta con el resultado, aunque creo que un poquito más de harina no le vendría mal ya que ha quedado muy cremoso pero nos ha gustado tanto en casa que la textura no ha sido ningún problema.

Para ser uno de los primeros marmolados ha quedado bastante decente aunque al principio no estaba muy suelta en lo de echar masas de uno y otro color y aquí hay que dejarse llevar y no pensar demasiado para que salga un efecto bonito.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

El sabor nos ha gustado mucho. Se distingue perfectamente la fresa y el cava se nota pero muy al final. En realidad queda un gusto interesante que si no sabes los ingredientes que lleva te puede costar sacarlo, pero queda muy bien en esta receta y sin duda combina perfectamente con las fresas dando lugar a una receta ideal para San Valentín o para cualquier ocasión especial ¡que mimarnos no tiene fecha en el calendario!

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
La presentación también es muy llamativa. Mi maridín llegó a casa cuando estaba preparando el set para las fotos y me dice "eso está muy bien para San Valentín pero aún le faltan unos días y no va a aguantar" Toda la razón, pero o lo hago con un poquito de antelación o no llego para el blog ¡aunque él no entiende esas cosas!

Sin embargo no ha tenido inconveniente alguno en comerse buenos trozos de este bundt aún estando a principios de febrero y si se lo pongo en julio tampoco creo que le importase mucho, la verdad.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo
Os voy a contar una pequeña anécdota. Las fresas que veis en las fotos son las primeras de la temporada que han pisado mi casa y las últimas por el momento. Desde mi cumpleaños cada vez que va a hacer la compra llega mi marido y me dice que ya hay fresas. Siempre le respondía que es muy pronto y que aún no están demasiado buenas además de ser más caras por ser de las primeras.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

El otro día decidió presentarse con una bandejita en casa y yo me enfadé porque ya le había dicho que no era un buen momento para comprarlas.

Al día siguiente cuando la abrí me llevé la desagradable sorpresa de que salvo las cuatro que veis en las fotos y dos o tres más que sólo tenían estropeada una parte (y no pequeña) el resto o estaban machacadas o podridas.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

El año pasado ya nos ocurrió lo mismo y en lugar de aprender él se lanzó con su mejor intención a traer las primeras fresas a casa. Que han quedado perfectas para la foto sí, pero que de sabor... uf! nada que ver con las fresas cuando están en su punto, además de que por dentro están blancas ¡qué rabia cuando la fruta tiene muy buena pinta y cero sabor!

El pobre lo hizo con toda su buena intención y fue el primer decepcionado cuando vio el estado que tenía la fruta (y que yo volvía a tener razón, pero eso es tema aparte)

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Otra cosa que me ha gustado mucho de este bundt es que se queda perfectamente plano en la base. Ya sabéis la rabia que da que estas recetas empiecen a subir de manera incontrolada (y por lo general dispareja) porque no es lo que tienen que hacer precisamente. Cuando se hornean y tienes que desmoldar te planteas cómo va a apoyarse el bundt si ha crecido de manera desigual y ahí te ves metiendo el cuchillo para emparejar un poco porque temes que con semejante desnivel acabe desmoronándose al desmoldarlo.

Este bundt intenta subir un poco hacia el final del horneado y la superficie (que después será la base) se agrieta levemente, pero al apagar el horno baja y se queda perfectamente plano ¡es de las pocas recetas que no he tenido que igualar!

Creo que a estas alturas estáis más que convencidos y como cada semana antes de la receta os dejo el trocito que tengo guardado para vosotros que sois el corazón de esta cocina y sin vuestra presencia cada semana por aquí todo esto no tendría sentido. Esta receta va para todos vosotros que sois unos amores.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Ingredientes:

* 300 gramos de queso de untar
* 120 gramos de mantequilla
* 130 gramos de miel
* 25 gramos de azúcar moreno
* 4 huevos
* 150 mililitros de cava
* 2 yogures de fresa (250 gramos peso total)
* 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
* 200 gramos de mermelada de fresa
* 350 gramos de harina para repostería
* Colorante rojo en pasta (yo he usado este)  

Elaboración:

1. En un bol amplio ponemos la miel y el azúcar moreno. Ponemos a derretir la mantequilla en el microondas y la vertemos encima. Dejamos reposar unos minutos para que con el calor de la mantequilla la miel se vuelva más manejable y batimos hasta obtener una mezcla integrada y homogénea.

2. Añadimos el queso de untar y batimos con suavidad hasta integrarlo. A continuación añadimos los dos yogures y volvemos a mezclar.

3. Incorporamos los huevos de uno en uno batiendo en cada adicción hasta integrar. No añadimos el siguiente hasta que el anterior no ha sido integrado.

4. A continuación añadimos el cava y la levadura química y mezclamos muy bien. Lo normal es que la mezcla esponje un poquito.

5. Tamizamos la harina y la incorporamos en dos o tres veces.

6. Por último añadimos la mermelada de fresa y mezclamos hasta integrar.

7. En otro bol vertemos la mitad aproximadamente de la mezcla y añadimos el colorante rojo. Yo he usado en pasta y he añadido a ojo así que no sé cómo indicar la cantidad. No quería pasarme y que me quedara marrón y me he quedado más corta de lo que pretendía y me ha quedado rosa ¡pero para ser la primera vez estoy contenta! 

Batimos hasta que quede un color homogéneo.

8. Con ayuda de dos cucharas para helado vamos echando porciones de ambas mezclas en el molde que vayamos a utilizar de manera aleatoria hasta terminar con la masa de los dos boles.

9. Si queremos podemos pasar por la masa una brocheta de madera haciendo remolinos para mezclar aún más los colores.

10. Golpeamos un par de veces el molde sobre la superficie de la encimera para que cualquier bolsa de aire que pueda haber en la masa suba a la superficie (a mí esta vez se me olvidó y quedó alguna)

11. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante unos 60 minutos o hasta que al pinchar en el centro con una brocheta de madera salga limpia.

12. Apagamos el horno, dejamos templar unos diez minutos con la puerta entreabierta y entonces sacamos y con mucho cuidado desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfriar por completo.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/bundt-cake-de-cava-y-fresas


¡Cuidado al desmoldar! Es muy frágil y se puede romper con facilidad. ¡Advertidos estáis!
San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Sin embargo cuando se enfría toma mucho cuerpo, pero hay que darle su tiempo.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Para conservarlo, como siempre os aconsejo con bizcochos y bundts, lo mejor es envolverlo muy bien en film transparente para que guarde la jugosidad y volver a dejarlo muy bien envuelto cada vez que nos comamos un trozo.

San Valentín Bundt cake Fresas Cava Cuca Bizcocho Corazón Marmolado Rojo

Con el frío que hace yo lo he dejado fuera del frigorífico y se ha conservado perfectamente pero si hace temperatura agradable mejor en frío para evitar sorpresas desagradables.

Muchos de vosotros ya sabéis la nevada que ha caído donde vivo porque he subido alguna foto a Instagram. Con este tiempo tan poco apacible Lara suelta una y coge otra. Sí, lo sé, con los niños es siempre así y esto no quiere decir que sea mala madre y tenga a la pequeña desatendida a su suerte, pero eso no quita que me duela que la pobre lo vaya pillando todo.

La noche del domingo al lunes (cuando nevaba que daba miedo) empezó a quejarse de dolor en el oído y pasamos ambas una noche poco tranquila porque no paraba quieta. Como suele negarse en banda a tomar cualquier medicamento no pude darle siquiera un poquito de paracetamol para mitigar el dolor y que descansara mejor.

El diagnóstico está claro: otitis por los mocos y unos días con antibiótico ¡tiemblo cada vez que la pediatra dice la dichosa palabra! porque a mí darle antibiótico me pone un poco nerviosa. Pero si esa es la solución la acatamos y cruzamos los dedos para que la cosa no vaya a más.

También hemos tenido sorpresas poco agradables con el tema del estreñimiento (pienso que puede estar derivado de la toma de antibióticos) que estamos intentando solucionar.

Por otro lado es una suerte que poco a poco vuelva a comer y tenga más apetito y empiece a pedir algunas cosas aunque por lo general cuando se lo das no se lo come pero que lo pida me parece ya un avance.

Gracias a todos por preguntar por ella ya sea en los comentarios del blog, a través de redes sociales, por mensajería móvil o por correo. Siempre son bienvenidos vuestros mensajes y disculpad si a veces tardo un poco en contestar pero la vida no me da para todo aunque agradezco enormemente todos los gestos que tenéis con nosotras.

Gracias también por regresar una semana más a mi cocina aunque en los últimos días haya estado un poco dispersa ¡vosotros nunca falláis a nuestra cita semanal!

Sed muy felices corazones y nos leemos la próxima semana una vez haya pasado el chaparrón de corazones de San Valentín.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 1 de febrero de 2018

Brownie de jalea de arándanos rojos y chocolate negro

A medida que pasan los años a nuestras vidas llegan y se alejan muchas personas.

Algunas llegan de manera discreta y se ganan un hueco poco a poco, casi sin darnos cuenta hasta que un día caemos en la importancia que tienen para nosotros.

Otras llegan de repente como un tsunami y ponen nuestra vida patas arriba ganándose un enorme hueco desde los primeros días.

Del mismo modo hay gente que se va alejando sin darnos cuenta y en otros casos de repente un día no volvemos a saber más de ellos. Es increíble cómo nos adaptamos a estos cambios y seguimos con nuestro día a día.

A veces algo se cruza en mi rutina diaria y me acuerdo de alguien que ha pasado por mi vida (un amigo del instituto, una antigua compañera de trabajo...) y no me explico por qué perdimos el contacto. Supongo que a veces es el paso del tiempo y la pereza. Un día te das cuenta de que hace mucho que no sabes nada de esa persona y te ves con toda la intención de llamarla, o mandarle un mensaje, un correo o un WhastApp pero de repente te acuerdas de algo que tenías que hacer y se queda en eso, en la intención. Y un dia por otro pasan los meses y acabas por no verlo oportuno.

Supongo que nos pasa a todos pero es un poco triste que nuestra vida se llene de vacíos sin un porqué.

En la blogosfera pasa lo mismo. De repente alguien deja de pasar por tu blog y no sabes qué ha pasado. O alguien deja de publicar de la noche a la mañana y cada día te encuentras con una cocina virtual en silencio y al cabo del tiempo terminas casi por olvidar ese blog en el que tan buenos ratos has pasado. Y el que no quiera que no lo entienda, pero esto es real como la vida misma aunque el contacto sea a través de una pantalla y acabas conociendo a la gente y empatizando con ella y generando lazos de amistad que van más allá de la cocina.

Una de las personas que la blogosfera ha traído a mi vida es Miguel cuya Repostería visitaba muchísimo antes de pensar siquiera en abrir mi propio blog y que desde siempre ha tenido unas recetas que invitaban a ponerse las botas. 

Seguro que la mayoría lo conocéis. Es un hombre discreto con una creatividad y una imaginación desbordantes que cada miércoles trae a su blog una receta diferente, innovadora y muy tentadora que te invita a meterte en harina y hacerla en casa. 

Sus fotos son una maravilla, siempre está dispuesto a echarte una mano con cualquier duda que tengas y siempre tiene unas palabras amables para cualquier comentario que le dejes. Lo mejor de todo es que sus recetas salen bien. Siempre. He hecho muchísimas. Algunas he compartido en el blog como esta tarta de zanahoria y otras siguen en pendientes. En otras ocasiones sus recetas me han inspirado aunque haya acabado haciendo una elaboración diferente como me pasó con el turrón de nata y nueces que me enamoró al verlo en su blog pero que hice en casa siguiendo una receta más tradicional que la que él publicó.

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo
La receta que os traigo hoy está inspirada en un brownie que publicó en marzo del año pasado y que estuvo dando vueltas en mi cabeza desde entonces. Tenía unos botes de jalea de arándanos en casa (de LIDL, para variar) y la idea de incluirlos en un brownie me pareció fantástica. Aunque tienen cosas en común son recetas muy diferentes porque mi brownie tiene muchísima menos cantidad de mantequilla, huevos y chocolate y he sustituido el azúcar por miel, pero a pesar de todas las diferencias me parecía justo reconocer la fuente de mi inspiración para hacer esta receta.


Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo
Le di muchas vueltas y tenía en la agenda un papel con los ingredientes y las cantidades. Mi intención fue prepararlo muchas veces desde la primavera pasada pero no fue hasta mediados de enero que me puse seria conmigo misma y me auto obligué a que este brownie entrara en mi horno ¡es que ni recuerdo cuándo horneé el último brownie! 

En apariencia el brownie que salió del horno no era nada del otro jueves. Olía muy bien, como todo lo que lleva chocolate, aunque el aspecto no era lo más bonito del mundo. Lo más curioso es que a medida que se enfriaba el aroma que desprendía era incluso mejor.

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo
Durante la sesión de fotos el olorcillo era más que tentador ¡era embriagador! pero os prometo que el corte no me dijo nada extraordinario, así que levanté todo el jaleo y a jugar con la niña que a duras penas la podía contener mi marido para que yo hiciera las fotos ¡lo que le gusta ponerse por medio! 

Igual no lo creéis pero no fue hasta la hora del postre del día siguiente que lo catamos ¡y a mí se me saltaron las lágrimas del gusto! Ninguna foto le hace justicia a este brownie. De hecho su corte es bastante engañoso porque parece que ha quedado más tipo bizcocho pero cuando te lo metes en la boca ¡OMG! ¡se deshace! 

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo

No tengo ni idea si es la combinación de la jalea con el chocolate y la miel, si es que ese día me pilló inspirada y di el punto justo al horneado (que por cierto en un principio me pareció mucho pero al pincharlo salía muy manchada la brocheta de madera y lo dejé casi diez minutos más de lo que tenía pensado en el horno) o que se alinearon todos los astros y mil veces que lo haga no me volverá a salir igual pero os aseguro que no es un brownie más ¡es EL brownie! 

Mi idea original era ponerle arándanos y trocitos de chocolate blanco (supongo que esa idea era para dar salida a las gotas de chocolate blanco que tenía en casa en primavera) pero decidí quitar el chocolate blanco porque cuando repasé la receta para ver que tenía todos los ingredientes que anoté en su día no me convenció.

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo

Sin embargo metí un ingrediente que no tenía  previsto y que ha resultado todo un acierto porque aporta contraste en la textura y una mezcla de sabores muy interesante. Estaba cogiendo los arándanos para ponerlos cuando me topé con una bolsa de nueces peladas en la que quedaban muy pocas y me acordé que mi amiga Olga siempre dice que un brownie sin nueces no es un brownie, así que al brownie que fueron. Además me sirvió para seguir cumpliendo nuestro reto común de sacar los ingredientes atesorados en la cocina que llevamos a cabo desde 2017 ¡y no acabamos ¿eh?!

Soy consciente de que no parece nada del otro mundo pero os aseguro que está (¡cómo no!) para ponerle un piso, pero esta vez en Dubái por lo menos.

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo

Además lo metí en una lata para conservarlo (con el papel de hornear que pongo en el molde para asegurarme un buen desmoldado) y aguantó perfecto ¡una semana! 

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencilloMás de uno se preguntará cómo es que duró una semana si estaba tan bueno ¿no? Sencillo: en primer lugar porque cuando uso este molde suelo dividir el brownie en 16 pedacitos (que no corto de una vez para evitar que se reseque) y sólo permito que nos comamos un pedacito al día (cada uno, tampoco hay que ser cruel) generalmente en el desayuno o como postre para quemarlo durante la tarde. Si a esto le sumamos que algún día no comimos en casa (por ejemplo el que nos fuimos corriendo con Lara para el hospital) y que se cruzó mi tarta de cumpleaños ¿verdad que salen las cuentas? 

Y ojalá hubiera durado más porque el momento de atacar un trozo era de lo mejorcito del día (culinariamente hablando, por supuesto)

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo

Y ahora me diréis que he vendido perfectamente la receta pero que la jalea de arándanos no está en todos los supermercados ¡y tenéis razón! Como os he comentado nosotros (mi maridín) la compramos en LIDL en una ocasión que pusieron a la venta productos americanos. Y hace mucho que no los venden así que igual en unas semanas los vuelven a traer (si sois clientes habituales ya sabéis que estas ofertas se repiten cada cierto tiempo)

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo
Por otro lado dudo muchísimo que no haya jaleas de otras marcas, es cuestión de preguntarle a nuestro amiguísimo Google. 

Y para terminar ¿quién dijo miedo? Aquí sacamos la imaginación al poder y como somos muy apañados donde Cuca pone jalea de arándanos vosotros ponéis mermelada (y si no es de arándanos que sea de fresa, frutos del bosque o moras por ejemplo) y no veáis el postre que os marcáis en casa.

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencilloPor supuesto podéis cambiar la miel por azúcar, sirope de ágave o algún edulcorante que os guste más. Siempre os digo que las recetas hay que hacerlas nuestras y adaptarlas a los gustos e ingredientes que tenemos en casa.

Espero haberos tentado con mi brownie y me haríais muy feliz si os animáis a prepararlo. Como siempre y para disipar las últimas dudas que podáis tener os dejo el trozo que he guardado para vosotros.

Brownie chocolate arándanos jalea nueces Cuca postre fácil rápido sencillo

Ingredientes:

* 200 gramos de chocolate negro 70% para postres (yo usé el de chocolates Valor)
* 3 huevos
* 100 gramos de mantequilla
* 100 gramos de miel
* 220 gramos de jalea de arándanos rojos (la compré en LIDL)
* 160 gramos de harina para repostería
* 1 cucharadita de levadura química (impulsor)
* 40 gramos de leche 
* 125 gramos de arándanos desecados
* 50 gramos nueces peladas
* 1 cucharadita de harina para los arándanos y las nueces.

Elaboración.

1. En un bol ponemos el chocolate, la miel y la mantequilla y lo derretimos. Yo lo hago al baño maría porque no tengo que estar pendiente de que se me queme el chocolate y porque me encanta el olorcito que van dejando en la cocina, pero si lo preferís podéis hacerlo en el microondas. 

Si vuestra miel está líquida (que la mía con el invierno se queda más que cuajada) podéis añadirla cuando el chocolate y la mantequilla estén derretidos.

2. Mezclamos bien cuando estén derretidos hasta tener una masa homogénea y añadimos la jalea. Vamos batiendo hasta integrarla. Al principio puede parecer que se va a quedar la masa con grumos pero rápidamente se integra.

3. A continuación vamos añadiendo los huevos de uno en uno y no ponemos el siguiente hasta que el anterior no está integrado.

4. Por último añadimos la harina y la levadura tamizadas y mezclamos. Como todas las harinas no son iguales (ni el tamaño de los huevos usados tampoco) si veis que la masa queda un pelín densa añadid un chorrito de leche para que tenga cuerpo pero no cueste manejarla. 

5. En un bol aparte ponemos los arándanos y las nueces peladas y ligeramente troceadas con las manos y ponemos una cucharadita de harina. Mezclamos bien para que se queden impregnados y el exceso de harina que pueda quedar en el bol lo deshechamos para que no vaya a la masa del brownie.

6. Incorporamos las nueces y arándanos a la masa, mezclamos bien para que estén repartidos.

7. Forramos con papel para hornear un molde de 20x20 o lo pintamos con mantequilla (prefiero el tema del papel para asegurarme un desmoldado perfecto y sin incidencias) y vertemos la mezcla. Golpeamos sobre la encimera un par de veces el molde por si ha quedado alguna burbuja de aire que salga a la superficie y si es necesario alisamos con una espátula (con el golpe suele quedar bastante bien)

8. Introducimos en el horno precalentado a 180º C y horneamos durante media hora. Cuando lo pinchemos el centro debe quedar ligeramente húmedo y chocolatoso.

9. Apagamos el horno y lo dejamos dentro con la puerta entreabierta unos diez minutos. Sacamos, desmoldamos y dejamos enfriar por completo sobre una rejilla.


https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/brownie-de-jalea-de-arandanos-rojos-y-chocolate-negro


Cuando esté frío podéis meterlo en una lata o un recipiente con tapa que cierre bien para evitar que se airee y se resece y endurezca.

Se me ocurre que igual también es buena idea envolverlo con film transparente ¿alguna vez lo habéis hecho con un brownie?

Quiero agradeceros a todos las muestras de cariño y los mensajes que dejásteis en mi entrada de la semana pasada cuando os conté el pequeño percance sufrido con Lara.

Los meses de enero y febrero son muy duros en la guardería y los intentaremos llevar lo mejor posible. Me llegó a preocupar bastante que se pasara casi diez días sin comer, pero poco a poco vamos retomando rutinas (que no son nada buenas por cierto ya que seguimos con los purés nada más).

La vuelta a la guardería después de dos semanas en casa de la abuela no era precisamente lo que más le apetecía. Como ya chapurrea cuatro cosas se pasaba los días diciendo "cole no, lela sí" pero cuando el lunes la llevé no lloró ni protestó ni se quedó llorando. Como fue llegar y que todas las "seños" se acercaran a preguntar cómo estaba y a darle achuchones se le olvidó que no quería estar allí al verse el centro de atención.

De todos modos no tengo mucha fe en que no vuelva a recaer pronto. Seguimos con tos y mocos, lo que es normal después de haberlos tenido en el pecho, pero eso no quita que no haya que controlarla porque tenemos el riesgo de que se vuelvan a bajar.

Con la comida seguimos en el mismo plan. Todo triturado y además agravado por el hecho de haber estado diez días sin casi tomar nada. Para compensar empieza a hablar y tiene puntos muy divertidos.

Cuando he repasado la entrada me he dado cuenta de que faltan pocos días para San Valentín y que igual este brownie no es lo más típico, ni rebosa amor ni corazones, pero os aseguro que vuestra pareja os jurará amor eterno si os animási a prepararlo para ese día. Si además cogéis un cortapastas con forma de corazón y lo presentáis cuqui ¡tenéis un señor postre para ese día!

Me despido ya por hoy. Me parece increíble que sea la primera receta del mes de febrero. Sed muy felices y nos leemos la semana que viene.

Manos a la masa y ¡bon appétit!

jueves, 25 de enero de 2018

Bundt cake de polvorones

La semana pasada fue mi cumpleaños. Estoy segura de que la mayoría de vosotros os enterásteis por la entrada que publiqué y otros tantos por las redes sociales ya que no es un tema que pretenda ocultar pero respeto a todo aquel que prefiera no compartirlo con el mundo.

Fue un día bastante complicado. Lara estaba en apariencia resfriada desde el lunes y tras varias visitas al pediatra este decide derivarnos al Hospital Materno Infantil de Granada para que le hagan unas pruebas a la niña y descartar un posible fallo renal ya que desde el miércoles tenía los ojos tan hinchados que a duras penas podía abrirlos.

Aunque insistía mucho en que íbamos a Granada por la celeridad en obtener los resultados y no porque considerara que fuera algo de extrema gravedad el susto te lo llevas y no veas el revuelo que armas al tener que contar en tu trabajo que te tienes que ir porque la pediatra acaba de visitar a tu hija y te aconseja que vayas a hacerle unas pruebas.

Suena todo bastante alarmista pero durante el trayecto (una hora nada más y nada menos de coche) te dices que al menos te vienes con un diagnóstico certero y un tratamiento adecuado. Como os he adelantado fue sólo un susto, los ojos los tenía hinchados por el resfriado, pero como la cosa comenzó torcida pues torcida sigue porque durante el fin de semana la niña iba teniendo más tos y más mocos y vuelta el lunes al pediatra (seré una madre muy pesada pero mi hija no se agrava por falta de atención) que nos confirma que los mocos se le han bajado al pecho así que antibiótico e inhaladores para la niña.

Y aquí estamos, con la princesa que lleva más de diez días sin apenas comer, sin por supuesto ir a la guardería y durmiendo poco, mal y a deshoras. Y digo deshoras porque a mí que duerma por la tarde no me conviene porque está media noche en vela y despertarla para dejarla en casa de mi madre es una odisea, pero nos organizamos como mejor podemos.

Pues ahí me tenéis el día de mi cumpleaños dejando mi vida en suspenso durante unas cuantas horas, con el móvil en silencio saturado de mensajes de felicitación que he tardado una eternidad en poder responder y debo de haber parecido la persona más desagradecida del mundo pero sinceramente no me apetecía nada ponerme a responder por compromiso ya que la cabeza la tenía en otro lado.

Pasado el susto inicial la vida sigue su curso (que no será mi hija la primera ni la última que se enferme) y hoy vengo de nuevo con una receta de aprovechamiento que ya sabéis que tanto me gustan y tanto se prodigan en mi cocina.

A veces alguien de manera espontánea e inesperada te hace un tremendo regalo, no de esos materiales que se acaban perdiendo, rompiendo, abandonando o consumiendo, sino un regalo intangible pero que tiene gran valor para ti y que posiblemente el resto del mundo no lo aprecie ni lo entienda como tú.

La semana pasada mi amiga Marisa me dejó un precioso comentario en el blog cargado de cariño y en medio de sus palabras había una frase que captó mi atención porque resumía con gran precisión en un puñado de palabras el estilo de cocina que quiero transmitir en mi blog e inculcar a mi hija y por supuesto practico en mi día a día. Marisa me regaló la frase "educar en el reciclaje de la cocina" que voy a acuñar como la seña más representativa de este blog junto a elaborar postres lo más sanos posibles ¡sin olvidar que un postre no puede ser sano por deficinión!

Igual hay quien no entienda la importancia que le doy a estas palabras pero para mí tienen un gran valor porque demuestran que soy capaz de transmitir con mis publicaciones aquello que quiero comunicar al mundo a través de mis recetas.

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES

Pues para seguir educando en el reciclaje en la cocina hoy comparto con vosotros la receta de un bizcocho de polvorones que ya os dejé ver en mi perfil de Instagram en el mes de octubre. Publiqué la foto y propuse el juego de adivinar el ingrediente principal ¡que nadie acertó!

Tranquilos que en Octubre no estaba horneando este bundt, sino que se quedó en pendientes el año pasado y que seguro a más de uno de vosotros os viene de lujo para dar salida a esos dulces navideños que algunos aún seguís (seguimos) teniendo en casa aunque ya leí en la entrada de los muffins de turrón que la mayoría os habíais portado genial y no os quedaba (casi) nada para reciclar en los armarios de la cocina.

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONESNo sé qué pasa que cuando acaban las fiestas los polvorones y mantecados son los grandes estigmatizados de la repostería navideña y nadie los quiere seguir comiendo. En apariencia parece que no se le puede sacar gran provecho y en la mayoría de los hogares quedan avocados a dar vueltas hasta que alguien los acaba tirando a la basura para no verlos más.

Hace unos años publiqué la Cuajada de Carnaval receta típica de Granada que desde Reyes a Carnaval se puede comprar en casi cualquier pastelería granadina y que surgió para aprovechar los restos de polvorones.

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES
Ahora le toca a una receta del más puro estilo aprovechamiento y aunque la receta es mía la idea lleva circulando años por la red. El año pasado se me ocurrió que igual con los polvorones se podía hacer un bizcocho y como siempre me puse a investigar en internet para corroborar que en esta vida está todo inventado y que hay quien va por delante y hace tiempo que horneó y compartió su bizcocho de polvorones.

Tras visitar las recetas que fui encontrando me di cuenta de que básicamente hay que cambiar la harina por los polvorones y añadir muy poca grasa ya que estos contienen manteca de cerdo. Con esta premisa tan sencilla me metí en la cocina y este es el resultado.

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES
Ni a simple vista ni cuando lo comes eres capaz de adivinar que este maravilloso bizcocho está hecho con polvorones. Los pobres tienen fama de ahogadizos y este bundt es tan suave, tierno y jugoso que es todo lo contrario a lo que se dice de su ingrediente principal. Que por cierto para nada estoy de acuerdo con que los polvorones sean secos, porque los que yo he comido, casi siempre caseros, son suaves, untuosos y se deshacen en la boca, así que supongo que esa fama se la deben a los industriales (que además tienen que ser de los malos, malos, malos...)

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES
Se conserva jugoso hasta el último día y podemos adaptar la receta a nuestros gustos variando el sabor que le ponemos a la masa o cambiando algún ingrediente para dar salida a lo que tengamos en la nevera ¡no hay que olvidar que es una receta de aprovechamiento!

Así que si aún tenéis polvorones (o mantecados que nos valdrán igual) tomad buena nota que esta receta os va a encantar. Si no os quedan igual podéis preguntar en casa de mamá, alguna hermana, prima o incluso tu suegra que seguro están encantadas de decirles adiós y vosotros tan contentos porque no tendréis que esperar todo un año (más bien nueve meses que en octubre estarán de nuevo en las tiendas) para poder llevar esta receta a vuestra mesa.

Como cada semana os tengo reservado un trocito para que podáis disfrutarlo durante vuestra visita y comprobéis el corte tan jugoso que tiene ¿verdad que nadie diría que está hecho con polvorones?

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES











Ingredientes:

* 350 gramos de polvorones (aproximadamente)
* 70 gramos de miel
* 50 gramos de crema de cacao (tipo nutella o nocilla o la que uséis en casa)
* 3 huevos
* 1 cucharadita de levadura química
* 50 gramos de mantequilla
* 1 yogur natural (o de vainilla o chocolate, que le van a ir estupendamente)
* 1 cucharadita de canela en polvo

Elaboración:

1. En un bol ponemos los huevos, el yogur, la miel, la crema de cacao y la mantequilla derretida y batimos hasta obtener una mezcla homogénea.

2. En otro bol vamos deshaciendo los polvorones, le añadimos la levadura y la canela y mezclamos bien.

3. Vertemos los ingredientes secos sobre la mezcla líquida y con ayuda de unas varillas manuales batimos hasta integrar.

4. Vertemos la masa en el molde que vayamos a utilizar y llevamos al horno precalentado a 180º C

5. Horneamos durante unos 35-40 minutos o hasta que al pincharlo con un palillo de madera este salga limpio. Si  vemos que la superficie se dora demasiado rápido lo tapamos con un trozo de papel de aluminio para evitar que se queme.

6. Dejamos templar unos minutos con la puerta del horno entreabierta, sacamos, desmoldamos sobre una rejilla y dejamos enfríar por completo.

https://sites.google.com/site/dulcessecretosdecuca/bundt-cake-de-polvorones

Para que el bizcocho se mantenga húmedo y perfecto lo ideal es envolverlo en film transparente.

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES
Será más rico cuanto mejores sean los polvorones utilizados para prepararlo. Los míos al ser caseros tenían trocitos de almendra que le aportan un toque delicioso a esta masa. 

Si en lugar de polvorones tenéis mantecados o nevaditos los podéis usar igualmente ¡ya les llegará el turno en mi cocina para ser reciclados!

Como os comentaba antes podemos ir variando algunos ingredientes (además de cambiar polvorones por mantecados o hacer un mix de dulces navideños) si queremos dar salida a restos que tengamos en el frigorífico. El yogur lo podemos sustituir por queso cremoso, nata, leche evaporada o la leche que utilicemos en casa. La crema de cacao también la podemos sustituir por los mismos ingredientes o incluso por mermelada o chocolate.

BUNDT CAKE BIZCOCHO POLVORONES

Es cuestión de dejar volar la imaginación y adaptarnos a lo que tenemos en casa.

Espero que os animéis con esta receta y deis una nueva vida a esos dulces navideños que ya empiezan a ser una molestia y nadie se los quiere comer.

Nos leemos la próxima semana y sigo poniéndome al día con las visitas a vuestras cocinas que tengo un poco abandonadas. ¡Sed felices!

Manos a la masa y ¡bon appétit!